La espera ha terminado para los apasionados de las altas prestaciones y el espíritu deportivo. Yamaha Motor ha presentado oficialmente al mundo la esperada YZF-R9, la nueva joya de la corona de la saga 'R' que llega para llenar el vacío generacional entre la ágil R6 y la indomable R1, estableciendo un estándar completamente nuevo en el segmento de las supersport de cilindrada media-alta.
El nuevo modelo fusiona el ADN agresivo derivado de la M1 de MotoGP con una parte ciclo refinada y la reconocida contundencia del propulsor tricilíndrico CP3, creando una máquina capaz de devorar los tiempos en pista el fin de semana y ofrecer una conducción emocionante en el día a día.

Un corazón tricilíndrico CP3 optimizado para la máxima emoción
En las tripas de la YZF-R9 se aloja el célebre bloque tricilíndrico CP3 de 890 cc con tecnología Crossplane, recalibrado específicamente para entregar una curva de potencia llena en todo el rango de revoluciones. El motor entrega una contundente cifra de 119 CV de potencia y un par motor inmediato que catapulta a la moto a la salida de cada curva.
Para acompañar este rendimiento, Yamaha ha diseñado un inédito chasis de aluminio de doble viga del tipo Deltabox, el más ligero jamás montado en un modelo superdeportivo de la marca. Esta estructura proporciona una rigidez torsional superior que garantiza un paso por curva quirúrgico y un aplomo imperturbable a altas velocidades.
Aerodinámica de MotoGP y un paquete electrónico de competición
A simple vista, la silueta de la YZF-R9 impacta por su mirada afilada y sus alerones aerodinámicos (winglets) integrados en el frontal, diseñados en el túnel de viento para generar una carga aerodinámica adicional en el tren delantero que evita los levantamientos involuntarios y mejora la estabilidad en frenadas violentas.
Un nuevo hito en el catálogo deportivo de Yamaha
Con una postura de conducción agresiva pero ergonómicamente pensada para no castigar en exceso al piloto fuera del circuito, la YZF-R9 llega para convertirse en la referencia indiscutible de la categoría supersport. Yamaha demuestra una vez más que la pasión por las dos ruedas y la innovación técnica siguen corriendo por sus venas, entregando una motocicleta destinada a marcar época en la historia de la marca del diapason.