El Mundial de Moto3 cambiará radicalmente a partir de la temporada 2028. Como ya adelantó Motorsport.com el pasado mes de octubre, la categoría pequeña de MotoGP se convertirá en una monomarca de Yamaha, según se ha confirmado este jueves en Assen, con motivo del Gran Premio de los Países Bajos, en una rueda de prensa especial.
En un encuentro con los medios protagonizado por Carlos Ezpeleta, director deportivo de MotoGP Sports Entertainment Group, y Paolo Pavesio, director general de Yamaha Motor Racing, se han confirmado los cambios que se llevarán a cabo a partir de dentro de dos temporadas.

Desde 2028 y hasta 2033, como mínimo, Moto3 será una categoría monomarca, a saber, todas las motos serán fabricadas por Yamaha, a diferencia de ahora, donde son Honda y KTM. Además, serán nuevos prototipos con motores de 700cc, basados en la unidad de potencia de la Yamaha R7. Las nuevas máquinas producirán alrededor de 95 caballos de potencia, y contarán con un peso de 120 kilos.
Como ya te explicamos en octubre, este cambio llega con la intención de reducir los costes para los equipos, muchos de los cuales están en apuros para poder afrontar el gasto de una temporada cada vez más larga. Por eso, se afrontará esta revolución en Moto3 desde hace ya tiempo, una vez que acabe el curso 2027, cuando se abandonen los prototipos actuales para pasar a unas motos que sobre el papel serán mucho más sencillas.
"Este nuevo proyecto pretende garantizar que el talento siga siendo el factor definitorio en el desarrollo de los pilotos, manteniendo al mismo tiempo los más altos estándares de competición. La nueva moto se desvelará en una fase posterior, con Yamaha y MotoGP confirmando un programa de comunicación progresivo de cara a la primera aparición pública de la moto en 2027″, confirmó MotoGP en un comunicado.
"En el centro del proyecto hay un nuevo prototipo de competición desarrollado por Yamaha, basado en su probada plataforma de producción CP2 y ampliamente rediseñado para la competición del Mundial de Motociclismo. El objetivo final es lograr una relación peso-potencia superior en comparación con las actuales máquinas de Moto3, introduciendo al mismo tiempo una moto de tamaño completo más adecuada a las características físicas y al estilo de pilotaje de la próxima generación de pilotos".
Carlos Ezpeleta explicó así el cambio: "Gracias a Yamaha por esta colaboración. Estamos realmente emocionados con esto. Desde que empezamos a hablar con la FIM sobre lo que queríamos para la categoría pequeña, hubo muchas razones por las que ir en esta dirección. Para MotoGP, esto debería suponer una mejora en todos los aspectos. Para la seguridad, para la competición, para la calidad de los pilotos…"
fuente: motor sport