Está pensada para alguien que se pierde por carreteras secundarias el fin de semana.
Las maracas chinas de motos llevan la última década intentando sacudirse la fama de ser copias baratas y unas cuantas ya lo han conseguido. Nombres como CFMoto y Benelli (a través de su empresa matriz QJ Motor) se han abierto paso en mercados internacionales y muchos clientes avalan la calidad de sus productos.
Además, hay otros fabricantes chinos que también han empezado a hacerse un nombre en Europa, como por ejemplo Zongshen, uno de los fabricantes de motocicletas más veteranos de China. Fundada en 1992, produce motores, vehículos de ocio y trabajo (powersports) y componentes a gran escala, y lleva años colaborando entre bastidores con marcas globales.
La marca Cyclone que ves aquí es, básicamente, su intento de salir de la sombra y demostrar que puede fabricar motos que la gente realmente quiere conducir, no solo adquirir porque son asequibles.

Por eso son tan importantes motos como la Cyclone RX2 125. Sobre el papel, es simplemente otra pequeña moto de estilo trail/ADV para titulares del carné B. Pero si miras el conjunto, se aprecia algo más interesante.
Esta máquina apunta a un tipo de cliente distinto: alguien que va al trabajo entre semana y se pierde por carreteras secundarias y caminos sencillos el fin de semana. La RX2 monta un motor monocilíndrico de 124 cm³ con refrigeración líquida que entrega el máximo legal para el A1: 15 CV y 11 Nm de par.
No suena especialmente emocionante hasta que recuerdas que pesa sólo 162 kg en orden de marcha y lleva un depósito sorprendentemente grande de 15 litros. Para motoristas noveles o para quien busca una opción asequible para ir y venir, esa combinación importa más que la velocidad punta.
Se traduce en menos paradas para repostar, una conducción accesible y suficiente empuje para moverse con soltura en el tráfico urbano sin sentirse completamente fuera de lugar en vías interurbanas secundarias.
